Escuché esta frase tantas veces en procesos de consultoría que perdí la cuenta… Y fue verdad en cada una de las circunstancias 😌
Los fundadores de organizaciones que supieron surfear todo tipo de contingencias en una Argentina que ofrece escenarios inestables y desafiantes se caracterizan por su tozudez… y ¡sí! Porque hay que ser tozudo para emprender y levantarnos con cada tropezón. Personas disruptivas, constantes, intuitivas… sería extraño que aceptaran los cambios sin chistar.
Pero un día llegan las generaciones herederas, ideas innovadoras, home office, bienestar, flexibilidad, etc… y todo, o gran parte de la fórmula del éxito, parece obsoleta .
Sin embargo, es interesante comprender que el desafío hoy es asumir la complejidad de las personas y el ejercicio de la cercanía situacional para liderar procesos. Este es el reto que hoy nos interpela. No se trata de macroeconomía o de crisis de insumos, se trata de enfocarnos en los individuos, algo que parece que olvidamos un poco o delegamos en la tecnología.
Resulta clave entrenarnos en habilidades orientadas a la comunicación y dedicar tiempo a generar espacios de encuentro a partir del orden y la procedimentación, que permitan el milagro de compartir, la alineación de las motivaciones y la búsqueda de puntos en común💡
Como siempre, todo depende de las personas, el valor más inestable y precioso con el que cuentan las organizaciones 🚀
